El francés conserva el alfabeto latino familiar, pero añade varios acentos —é, è, ê, ç— que cambian cómo suena una letra, y se habla en cinco continentes. Aprender a notar y escribir estas marcas es la principal habilidad nueva para un niño que ya conoce las letras simples del inglés.
¿No sabes cuánto centrarte en los acentos frente a las letras base? La guía de abajo explica por qué el calcado debe venir antes de la escritura libre, y cómo saber si el francés es una buena primera o segunda escritura extranjera para tu hijo.